individuo: linux & windows

Calvin piensa el liberalismo a la luz de Windows vs. Linux


15 de enero, 2004

Comentaba en un texto anterior la pregnancia cultural que cada tecnología lleva incorporada. Ahora quiero subrayar, en términos generales, su pregnancia conceptual. En concreto, cómo la historia de las tecnologías habilita una lectura más rica y controvertida de la historia de las ideas.

Windows fue un sistema operativo pensado para un solo usuario. En los manuales sobre sistemas operativos, a propósito del Windows NET, se suele reseñar esta circunstancia con el lema: una computadora, un escritorio, un usuario.

Por el contrario, Linux se formó bajo una motivación opuesta: tomando prestada su filosofía de UNIX, nació bajo el principio de la "compartición". Éste era imprescindible en los Laboratorios Bell -en los que se desarrolló inicialmente UNIX-, donde la computadora PDP-7 tenía que ser compartida por un departamento entero. Se generó un sistema que daba a cada usuario la sensación de tener un sistema individual.

En el dominio técnico, la complejidad del segundo es mayor. Ésto incluso ha sido aceptado implícitamente por el primero, que evoluciona progresivamente hacia un sistema multiusuario.

En el dominio de las ideas, la cosa es todavía más interesante. Pensemos, por ejemplo, el liberalismo a partir de esta confrontación. Éste suele ser asociado al individualismo, en la medida en que -se argumenta- sólo el individuo es real -ontológica y epistemológicamente-.

Según ésto, Windows debería haber conducido, de alguna manera, hacia una concepción fuerte del liberalismo. ¿Ha sido así? No parece. Windows es, de hecho, e incluso de derecho, un monopolio, que no deja márgenes de libertad a sus usuarios, huérfanos de cualquier autonomía, y , a fortiori, sometidos a una fiscalización creciente en la forma de un control de registros del software que usen.

Linux, por el contrario, que parece surgir, según las ideas tradicionales, de una aspiración comunitarista, fomenta la actividad individual, y es más rico, cuanto más aporta cada usuario al producto. Es, pues, un producto típico del tiempo de la enredadera.

Esta aparente paradoja ha de significar algo. Podemos pensar que sólo es una cuestión nominal. Pero no parece una solución satisfactoria. Parece claro que el concepto -individuo- sobre el que se apoya nuestro concepto de liberalismo, es más complejo que la mera idea de individualidad. Y pensando así el tema, ¿no están contados los días de Windows y, en general, de todas las empresas alimentadas por la idea del individuo aislado? En el caso de Windows, ¿no es su progresiva conversión en multiusuario algo más que una mera circunstancia técnica?

calvinworld es el blog tecnológico de Iñigo Medina Sitemap home