Hola familia!
Si habéis visto a nuestros padres, habréis visto que os los he devuelto sanos y salvos y con un colorcito que ni en "la Manga"! Y es que hemos tenido unos días alucinantes, con calorcito y mucho mucho sol. Aunque la pareja de cabezones se empeñaban en limpiarnos los cristales de toda la casa (que son unos cuantos), no porque estén tan guarros (que doy fe de que se ven las cosas al otro lado) sino por amor al "arte" (!!), poco a poco conseguimos que se dedicaran a otros placeres y se vinieran sin tocarlos. Aunque no sin hacer otras miles de cosas (la aspiradora ,la lavadora y otros electrodomésticos me han pedido vacaciones, y me han amenazado con denunciarme al sindicato por el exceso de horas extras.... Es que estos utensilios suecos se saben muy bien sus derechos, y estan muy mal acostumbrados!). Bueno, lo primero, MUCHAS GRACIAS a todos por vuestros regalitos! Ana, me encantó el pijamita de Piolín (con lo que a mí me gusta!) Y a todos los demás (no empiezo a nombrar porque seguro que se me olvida alguien y es peor), nos encantaron las cosas!! Tengo ya más ropita de la que le va a dar tiempo a usar a la criatura. De hecho, me parece que no voy a comprar yo nada de momento....
Volviendo al relato, el primer día, nos fuimos los tres gorditos (en escala, yo, papá y mamá....) a pasear por el centro. Rikard trabajaba, como tiene que ser. Paseamos Avenida arriba y abajo, mirando tiendas, cayó una camiseta para mamá (como no!) y comimos en una terraza sudando al principio porque estaba cerrada, y helados al final porque abrieron y corría un airecito serrano.... Pero siempre buen tiempo y solecito. Además, fuimos a comprar al mercado y ARRASAMOS! Nos llevamos carne, verduras, frutas.... Vamos, que para lo que se suele comprar aquí, casi me hacen clienta del mes! Luego cojimos el tranvía y nos fuimos a casa. Ya papá iba apuntando las estaciones del tranvía, y había empezado a orientarse en el mapa. Le podéis preguntar lo que queráis del mapa! Se lo sabe de cabo a rabo... Aunque tenía un pequeño fallo, que se acababa a unos pocos kms de nuestra casa, con lo que nunca podían seguir el mapa todo el camino....
Esa misma tarde, quedamos con Rikard y fuimos a mirar "el supercoche". Sí, el cochecito del niño. Lo habiamos mirado un poco por encima, pero ese día empezamos el estudio de mercado en serio. No os hacéis idea, es como comprar un coche de verdad. Se pueden elegir las ruedas, y demás accesorios y muchas telas y colores, y frenos de distintos sistemas... Al cabo de tres días de mirar, remirar y preguntar (nos conocen en todas las tiendas de Göteborg), finalmente lo decidimos y lo compramos. Desde luego qué paciencia tienen que tener los padres y los vendedores!! Casi todos los días incluían su paseíto (más o menos largo) y su visita a centros comerciales o similares. Pero estos paseos no les parecían suficientes a los "papás", así que se cogieron el mapa y una tarde se fueron desde casa al centro andando solos. Y eso que son como unos 8 km!! Pasando el puente colgante grande y todo (que por cierto pudieron ver en todo su esplendor, abierto, para que pasara un barco)... Yo estaba un poco intranquila, pero volvieron sanos y salvos y tan contentos porque se apañaron fenomenal para pedir sus cafés e historias. Eso sí, mamá pasmadita, porque en cuanto se va el sol.... (Y ese airecito que vuelve loca!!)
Dos hechos a destacar del viaje son: a)los pinitos de papá en el mundo del deporte (Golf y bicicleta) y b)los avances de mamá en su dominio de los idiomas. a)Papá hecho un Indurain con mi bici por esas calles suecas... Le vi un poco inestable al dar la vuelta, pero en general muy buen dominio de la bici. Eso sí, notaréis un ligero cambio en su manera de andar... Quizás comparable a la que tenía después de la operación del culete... De sus pinitos en el golf, no puedo dar fe ya que me quedé en casita con mamá, pero hay quienes aseguran que daba a la pelotita mejor (o por lo menos más veces)que su descendiente Alfredo Jr. Y es que eso de haber sido pastor deja huella! a)Mamá; ha hecho alarde de sus progresos en inglés (el duro esfuerzo de las clases no ha sido en vano), y sumergida en ese mareo que da el conocimiento, el saber y el poder de la comunicación, se lanzó con el sueco. Como una jabata, puede decir cosas como : "la comida estaba muy buena", "un vaso de agua, vino, zumo de naranja.....", "dos cafés expressos" con lo que tiene asegurado el líquido, los alimentos y la buena educación. Qué má quieres en cuatro días!! Hasta papá se empezó a animar y empezaba a parecer Julio Iglesias, con el "Hej" todo el día en la boca...
Bueno, podría seguir contando anécdotas y riéndome sola (la gente de mi trabajo se pregunta qué coño hago...) pero ha llegado la hora de irme a casita (que día más productivo Dios mío!) a tomar un poco el sol. A ver si nos da tiempo esta tarde a comprar unos cojines para las sillas de la terraza, que se nos queda el culo tieso de sentarse sin ellos. Si tengo tiempo otro día de esta semana, ya escribiré contando má:s cosillas. Alfre, ya me dirás qué te ha parecido el CD de música sueca, e Iñigo, la próxima vez que hable contigo tienes que saber algunas frasecillas del curso de sueco que te he mandado, eh? Muchos besotes a todos. Os quiero y os echo mucho de menos!!!
Pues cuando llegué a casa, me acordé de que se me había olvidado contar uno de los capí:tulos más significativos de la semana, la cena de Semana Santa sueca!!! Una cena en toda regla "a la sueca". El tradicional Buffé, prácticamente igual al de Navidad con lo que compensamos la pérdida de las pasadas Navidades... Vinieron Lisa, Magnus y Svea, la abuela. Ya en los preparativos se vivieron momentos intensos en la cocina, con mamá desplegando sus cacharros para hacer sus famosas y queridas torrijas (que me dio una envidia... No sé para qué le dije que las hiciera, para que se las coman todas estos gordos....) y Rikard intentando hacer una especie de huevo hilado pero sin hilar (no me preguntéis más....) que se toma con el salmón. Era la primera vez que lo hacía y estaba un poco tenso. Además, con eso de que venía su familia y es el anfitrió:n siempre se pone un poco nerviosillo.
Bueno, el caso es que la mañana-tarde transcurrió bien, se hizo el huevo, las torrijas igual de ricas (si no mejores) que siempre (o por lo menos eso me han dicho) y yo me dediqué a poner el último toque (la mesa y las flores) ya que he estado en plan señorita sin hacer prácticamente nada toda la semana (entre mi madre y mi marido....). La cena comenzó con un buffé de arenques en distintas salsas, que he de decir que estaban bien ricos (y papá y mamá tambien lo piensan, eh? no es que me haya vuelto completamente sueca), aderezado con cervecita y snaps (una especie de aguardiente en vasitos pequeños que se bebe con canciones cortas y SKÅL! Las canciones se fueron haciendo más y más largas y la competicián España-Suecia no tardó en brotar. Canciones del folklore sueco se entremezclaron con las más puras jotas aragonesas y coplillas españolas, sin faltar al final de la velada la inolvidable "soy minero", a las voces de papá y Rikard. Los snaps se sucedían rápidamente (yo que pensé que no les gustaría), y sobre todo los brindis entre la abuela y papá eran de una frecuencua inusitada. Se les quedaron los vasos pequeños. La abuela, que comió y bebió como una lima, soltaba cada 5 minutos: SKÅL, Alfredo! Y hala, otro traguito. Y es que las almas gemelas se encuentran en seguida....
Despues de los arenques, salchichas y albóndigas de las suecas, salmón y el famoso huevo y la "tentación de Johnson" (preguntadle a papá y a mamá, porque no me entretengo en contaros lo que es), se metieron una hermosa torrija entre pecho y espalda con un vinito de Oporto. Los suecos se deleitaban, la verdad. El café con Whisky y ya perdí la cuenta, porque empezaron con los Gin-tonics.... Bueno, bueno, suena como si hubiera sido el pedo del siglo, y no la verdad es que todos se comportaron muy bien. Es que como lo miro con mis ojos de "alcohólica anónima" que no ha probado una gota de alcohol ni un cigarro en 7 meses, ni un gramo de azúcar en 1 mes....(esto último es peor, os lo aseguro). Bueno, voy a ponerme a trabajar, que ya va siendo hora. Ah! pedirle a mamá que os cuente el capitulo de los "Ebros", qué risa!
Besotes a todos!